Un comentario en “Ver «marina Abramovic y Soros han muerto – informe secreto revelado» en YouTube”
La pareidolia, apofenia y la disonancia cognitiva son formas de conexión simples para el entendimiento, ayudan a la distinción de la apariencia estética estructural, de los elementos constitutivos comunes, y los destinos que definen los orígenes en común. Todos los días se practican los axiomas comunes que son alimentados por la propaganda de los que poseen la totalidad de los medios de transmisión del material informativo. El resultado es una conexión neuronal lo suficientemente estable para que la persona no advierta el reflejo, por la comodidad y cierta fluidez que brinda en el proceso racional o explicativo que empata al relato recibido, por lo tanto, su producto activa químicamente el principio de certeza por sobre el contenido o sustancia, es decir, se advierte la coherencia del vehículo en donde se transmite la sustancia de la verdad, sin embargo, esta sustancia es anímica y la que indica la naturaleza del impulso del emisor que es negada en la aceptación sin discernimiento y reemplazada por la sustancia personal, es decir, se manipula a la imaginación para que complete con su propia historia la cáscara racional con la que se ha alimentado, es decir, su propio ánimo pone a rodar y dar vida al vehículo racional recibido(piedra). Esto significa que la mentira, el engaño y el fraude, son los elementos que constituyen al vehículo racional en la emisión de la información ocultando la naturaleza subyacente. El desconocimiento es la descomunicación con la realidad, por lo tanto el espacio es entregado en bandeja.
Esta cáscara o vehículo se constituye de 8 intenciones básicas manipuladas en; el gobierno o dirección de la voluntad mediante el uso de la imaginación; la justicia que crea las condiciones del contrato social en relación con el poder jerárquico; la religión que es la que fortalece la apertura condicional de las puertas de la imaginación mediante el miedo; el militarismo que posee la correcta ejecución y defensa con la fuerza de la muerte; la ciencia que materializa los vehículos de su sustancia; la economía que distribuye la energía para mantener el orden; el arte que construye la cultura o memoria activa que retroalimenta a la maquinaria; educación, medios de formación del barro mental para la constitución de sociedades o castas para fortalecer la jerarquía.
Básicamente el contrato social es entre la masa o cuerpo y la minoría poseedora del capital del conocimiento y los objetos de poder constituidos de él, que hace de cabeza de ese cuerpo. El equilibrio de esa balanza da poder a la minoría por sobre la masa que debe carecer de consciencia. La imaginación desde la posición de poder crea sus propias ficciones que contrarestan la verdadera lógica de la vida, y las ficciones de la masa se adaptan a ellas. Las oligarquías en el mundo son las representantes de ese poder, los dueños de la tierra, los recursos, de los servicios que fortalece a la jerarquía desde abajo, desde el trabajo que es el que crea la verdadera economía.
El poder conforma circuitos cerrados donde es más sencillo prever los resultados mediante las necesidades lógicas originadas dentro de él, y para eso todos deben poseer la misma información coherente y referida sólo a la identidad del grupo. Paralelamente sucede la expansión informativa para homogeneizar y preparar un espacio para una identidad mayor que será llenado con un acto positivo o negativo coherente intuido desde las identidades particulares, este es el tránsito en “paz”. A este movimiento expansivo le acompaña un movimiento de contracción física para explotar desde la represión y ayudar a justificar la homogeneidad desde el caos.
El factor psicópata es el denominador común que asegura el control por opresión y es la verdadera naturaleza del problema que se ha convertido en un factor de evolución cuando es todo lo contrario. El bombardeo informativo acostumbra y desensibilizar a la percepción activando las defensas de protección ambiental, así afecta a la voluntad debilitándola paulatinamente, y aceptando el orden de agresión creciente como normalidad con la necesidad de u poder superior que ponga orden. Emergen así diferentes matrimonios de conflicto entre opresor-oprimido, sádico-masoquista, psicótico-neurótico, todos bajo el prisma de la verticalidad del poder.
Es así que la mentira va disolviéndose en cada fragmentación, en donde se reproduce el fractal de poder, esto quiere decir que si se corta una cabeza, otra vuelve a crecer, cualquier individuo se encuentra preparado para asumir una posición dentro de la estructura. Los que ascienden negocian para sostener el contrato social con el poder a cambio de beneficios aprovechándose de la inconsciencia social. Muy pocos han explicado a sus representados como funciona el mundo y de quienes son los verdaderos enemigos y de los por qué y los cómo.
Si un circuito cerrado ejerce su propia soberanía la lógica mundial asume a ese conjunto disidente como traidor al orden, aprobando el corte de vínculos económicos y energéticos. La única forma de sostener el circuito es que la oligarquía regente del territorio se una al movimiento de soberanía. Este movimiento de soberanía representa la madurez de un Ser sobre su cuerpo, mente y acciones. Aunque no se complete la soberanía nacional, se completa la particular de los grupos integradores que han accionado en correspondencia y ese es el producto como semilla de la verdad. El mundo necesita de ejemplos de otras formas de Ser, necesitan ver para creer.
La ficción es la característica fundamental que pone de manifiesto el sentido artístico de la vida. Esta virtud creativa formó el orden artificial constituido desde el orden natural como medio de supervivencia, es decir, que el primer obstáculo para llegar a la verdad es el mismo artificio que pretende ser mas realidad que la realidad natural. Una vez caído el velo de la ficción, quedan los espíritus o consciencias o seres, la vida, la naturaleza, entonces, ese velo ya en el suelo puede ser comprendido sin ningún apego a ningún maestro, en ese momento la imaginación se encuentra a nuestro servicio para la comunicación y relación con la realidad y así se dispone de las herramientas con el conocimiento del funcionamiento de la estructura del artificio, en una persona nueva. Esto quiere decir que el barro de la mente moldeado por los maestros tiene su punto de liberación real en el momento en que cada uno toma la responsabilidad de autoformarse y discernir todo aquello que le fue entregado.
Básicamente el artificio interfiere en la comunicación del Ser, por lo tanto en cualquier relación, por lo tanto en el orden. La palabra nunca tendrá más poder que la acción, porque sólo es una cáscara, lo que importa es la sustancia que lleva.
La señal es el amor, el que no entiende el amor, no entiende nada.
La pareidolia, apofenia y la disonancia cognitiva son formas de conexión simples para el entendimiento, ayudan a la distinción de la apariencia estética estructural, de los elementos constitutivos comunes, y los destinos que definen los orígenes en común. Todos los días se practican los axiomas comunes que son alimentados por la propaganda de los que poseen la totalidad de los medios de transmisión del material informativo. El resultado es una conexión neuronal lo suficientemente estable para que la persona no advierta el reflejo, por la comodidad y cierta fluidez que brinda en el proceso racional o explicativo que empata al relato recibido, por lo tanto, su producto activa químicamente el principio de certeza por sobre el contenido o sustancia, es decir, se advierte la coherencia del vehículo en donde se transmite la sustancia de la verdad, sin embargo, esta sustancia es anímica y la que indica la naturaleza del impulso del emisor que es negada en la aceptación sin discernimiento y reemplazada por la sustancia personal, es decir, se manipula a la imaginación para que complete con su propia historia la cáscara racional con la que se ha alimentado, es decir, su propio ánimo pone a rodar y dar vida al vehículo racional recibido(piedra). Esto significa que la mentira, el engaño y el fraude, son los elementos que constituyen al vehículo racional en la emisión de la información ocultando la naturaleza subyacente. El desconocimiento es la descomunicación con la realidad, por lo tanto el espacio es entregado en bandeja.
Esta cáscara o vehículo se constituye de 8 intenciones básicas manipuladas en; el gobierno o dirección de la voluntad mediante el uso de la imaginación; la justicia que crea las condiciones del contrato social en relación con el poder jerárquico; la religión que es la que fortalece la apertura condicional de las puertas de la imaginación mediante el miedo; el militarismo que posee la correcta ejecución y defensa con la fuerza de la muerte; la ciencia que materializa los vehículos de su sustancia; la economía que distribuye la energía para mantener el orden; el arte que construye la cultura o memoria activa que retroalimenta a la maquinaria; educación, medios de formación del barro mental para la constitución de sociedades o castas para fortalecer la jerarquía.
Básicamente el contrato social es entre la masa o cuerpo y la minoría poseedora del capital del conocimiento y los objetos de poder constituidos de él, que hace de cabeza de ese cuerpo. El equilibrio de esa balanza da poder a la minoría por sobre la masa que debe carecer de consciencia. La imaginación desde la posición de poder crea sus propias ficciones que contrarestan la verdadera lógica de la vida, y las ficciones de la masa se adaptan a ellas. Las oligarquías en el mundo son las representantes de ese poder, los dueños de la tierra, los recursos, de los servicios que fortalece a la jerarquía desde abajo, desde el trabajo que es el que crea la verdadera economía.
El poder conforma circuitos cerrados donde es más sencillo prever los resultados mediante las necesidades lógicas originadas dentro de él, y para eso todos deben poseer la misma información coherente y referida sólo a la identidad del grupo. Paralelamente sucede la expansión informativa para homogeneizar y preparar un espacio para una identidad mayor que será llenado con un acto positivo o negativo coherente intuido desde las identidades particulares, este es el tránsito en “paz”. A este movimiento expansivo le acompaña un movimiento de contracción física para explotar desde la represión y ayudar a justificar la homogeneidad desde el caos.
El factor psicópata es el denominador común que asegura el control por opresión y es la verdadera naturaleza del problema que se ha convertido en un factor de evolución cuando es todo lo contrario. El bombardeo informativo acostumbra y desensibilizar a la percepción activando las defensas de protección ambiental, así afecta a la voluntad debilitándola paulatinamente, y aceptando el orden de agresión creciente como normalidad con la necesidad de u poder superior que ponga orden. Emergen así diferentes matrimonios de conflicto entre opresor-oprimido, sádico-masoquista, psicótico-neurótico, todos bajo el prisma de la verticalidad del poder.
Es así que la mentira va disolviéndose en cada fragmentación, en donde se reproduce el fractal de poder, esto quiere decir que si se corta una cabeza, otra vuelve a crecer, cualquier individuo se encuentra preparado para asumir una posición dentro de la estructura. Los que ascienden negocian para sostener el contrato social con el poder a cambio de beneficios aprovechándose de la inconsciencia social. Muy pocos han explicado a sus representados como funciona el mundo y de quienes son los verdaderos enemigos y de los por qué y los cómo.
Si un circuito cerrado ejerce su propia soberanía la lógica mundial asume a ese conjunto disidente como traidor al orden, aprobando el corte de vínculos económicos y energéticos. La única forma de sostener el circuito es que la oligarquía regente del territorio se una al movimiento de soberanía. Este movimiento de soberanía representa la madurez de un Ser sobre su cuerpo, mente y acciones. Aunque no se complete la soberanía nacional, se completa la particular de los grupos integradores que han accionado en correspondencia y ese es el producto como semilla de la verdad. El mundo necesita de ejemplos de otras formas de Ser, necesitan ver para creer.
La ficción es la característica fundamental que pone de manifiesto el sentido artístico de la vida. Esta virtud creativa formó el orden artificial constituido desde el orden natural como medio de supervivencia, es decir, que el primer obstáculo para llegar a la verdad es el mismo artificio que pretende ser mas realidad que la realidad natural. Una vez caído el velo de la ficción, quedan los espíritus o consciencias o seres, la vida, la naturaleza, entonces, ese velo ya en el suelo puede ser comprendido sin ningún apego a ningún maestro, en ese momento la imaginación se encuentra a nuestro servicio para la comunicación y relación con la realidad y así se dispone de las herramientas con el conocimiento del funcionamiento de la estructura del artificio, en una persona nueva. Esto quiere decir que el barro de la mente moldeado por los maestros tiene su punto de liberación real en el momento en que cada uno toma la responsabilidad de autoformarse y discernir todo aquello que le fue entregado.
Básicamente el artificio interfiere en la comunicación del Ser, por lo tanto en cualquier relación, por lo tanto en el orden. La palabra nunca tendrá más poder que la acción, porque sólo es una cáscara, lo que importa es la sustancia que lleva.
La señal es el amor, el que no entiende el amor, no entiende nada.