2.04.2026, 15:41 GMT
Irán acaba de publicar un mapa detallado de los cables submarinos de internet que atraviesan el estrecho de Ormuz y los ha calificado como lo que son: altamente vulnerables.

Irán acaba de publicar un mapa detallado de los cables submarinos de internet que atraviesan el estrecho de Ormuz y los ha calificado como lo que son: altamente vulnerables.
Tasnim News lo dejó bien claro: al menos siete cables submarinos principales atraviesan ese estrecho paso. Más del 97 % del tráfico global de internet para comercio electrónico, servicios en la nube, banca y comunicaciones pasa por ellos. El informe se centra en cómo los estados del sur del Golfo Pérsico (Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin, Kuwait y Arabia Saudita) dependen mucho más de estas rutas que Irán. Sus centros de datos y de computación en la nube se encuentran expuestos al otro lado de esas mismas aguas.
El estrecho no es solo una arteria petrolera, sino la columna vertebral digital de toda la región. Si se dañan algunos cables, ya sea por accidente o por cualquier otro motivo, no solo se ralentizan los buques petroleros, sino que se paralizan digitalmente economías enteras en cuestión de horas.
Esta es la misma estrategia que ya hemos visto en el Mar Rojo.
Mientras Trump sigue especulando con que Irán está «colapsando» y desesperado por dinero, Teherán publica un mapa que muestra con precisión dónde se encuentra el próximo punto crítico. El imperio que creía poder imponer sus condiciones desde la distancia está aprendiendo, una vez más, que los dueños del Golfo deciden quién navega, quién comercia y ahora, potencialmente, quién mantiene sus conexiones.
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